jueves, 16 de mayo de 2013

Tierra del Fuego

La luz rodea el verano en el recuerdo,
aquí la sombra deambula con los niños;
entre turberas y fiordos, los glaciares
hacen que el hielo se vuelva un enemigo.

En esta isla, la sangre se congela,
la piel se raja, la voz se hace chillido;
y hasta las bestias, las plantas, los caminos
creen que la nieve es ajena al paraíso.

Y es que no hay cardos, sudor, no hay regocijo
de tambos, de granjas ni de silos;
y si hay un sol, un día, una tarde,
se esconde junto al hierro sin aviso.

Jugar es cosa de adentro, no de plaza,
y a nadie se le antoja el infinito,
que está en el mar, en el nombre, en la bahía,
en todo el viento, y también, en todo el frío.

En un domingo de bosque y costa espesa,
l a  l i b e r t a d una rama de lenga
quiebra
con la ilusión de salir y no encontrarse
con el blanco, el gris y la tristeza.

La isla para el niño es una cárcel
con gaviotas, nutrias y orcas muertas,
un exilio, un castigo, una venganza,
que en el sur de estos pies dejó su huella.









8 comentarios:

  1. conociendo tu infancia me llegan mucho tus palabras, me mata cuando decis,"... jugar es cosa de adentro, no de plazas..." no es azaroso el termino "plaza" podría haber sido "parque" u otro lugar pero, plaza tiene mucho de nuestras aventuras infantiles, la plaza fue y es todo un símbolo de aquellos días, no solo de niñas sino de adolescentes con mates a la noche!! que lindo!!! besos nena!!! lau martino

    ResponderBorrar
  2. Hermoso Aix! soy sofi Donadío. En breve mi blog, pero con imagenes

    ResponderBorrar
  3. Gustó mucho.
    La isla para el niño es una cárcel
    con gaviotas, nutrias y orcas muertas

    ResponderBorrar
  4. Estos poemas me conducen a otros, de otra amiga poeta, zapalina. Pienso en los paisajes, los siento, siento la hostilidad del tiempo y la, a su vez, el olor a hogar que tiene ese lugar inhóspito (o no tanto).
    Otros que marchan al aula. Ya voy a pensar cómo.
    Bellos, bellos tus textos amiga

    ResponderBorrar